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1 de Septiembre, 2007


mendoza (Arg.) ciclo de cine

La Hidra de Mil Cabezas
historia de los movimientos sociales
Radio Universidad FM 96.5
Jueves de 21 a 22 hs.
(Repetición: Domingos de 21 a 22 hs.)

SOBRESALTOS DEL AMERICAN DREAM

CRISIS Y REBELIÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS

 

CICLO DE CINE-DEBATE

 

(PROYECCION AMPLIFICADA)

 

 

SEPTIEMBRE / OCTUBRE / NOVIEMBRE DE 2007

TODOS LOS MARTES DESDE LAS 20:30 HS.

 

ASOCIACIÓN ECUMÉNICA DE CUYO

SAN LORENZO 478 ~ CIUDAD DE MENDOZA

 

ENTRADA GRATUITA ~ SALIDA A LA GORRA

 

Lo que veo no es un sueño americano,

sino una pesadilla americana.

Malcolm X

 

Aquí era «hacer la América»; en Estados Unidos, realizar el American dream, el sueño americano. Pero la idea era la misma: dejar atrás un Viejo Continente azotado por la miseria, el hambre, la guerra, el despotismo, la intolerancia... Atravesar el Atlántico en un interminable viaje lleno de peripecias y privaciones. Radicarse en el Nuevo Mundo, «la tierra de las oportunidades». Hallar sin demora techo y empleo en cualquier parte. Trabajar duro en fábricas o campos ajenos. Ahorrar con sacrificio, durante años, una suma de dinero. Prosperar, tener un negocio propio; convertirse en patrón, primero de uno mismo, después de otros; enriquecerse. Ascender en la escala social y en el standard de vida; comprar una casa, un automóvil, electrodomésticos; tener, en una palabra, confort. Y tal vez —¿por qué no?— llegar a millonario, hacerse famoso... El American dream era el sueño del self-made man, del hombre que se hace a sí mismo, en base al esfuerzo propio, sin duda; pero también, a costa de los demás, de los loosers, de los «perdedores». Es el individualismo a ultranza, el egoísmo brutal, el abrirse camino a codazos y empellones en esa jungla de la competencia salvaje que es el capitalismo.

 

Pero el sueño americano tuvo como contrapartida necesaria, inexorable, una pesadilla americana: la pesadilla de los millones de inmigrantes frustrados en sus esperanzas de progreso personal o deportados a su países de origen por rebelarse contra su cruel destino; la pesadilla de millones de indígenas masacrados, desposeídos, confinados en reservas y aculturados; la pesadilla de millones de negros oprimidos por la esclavitud, segregados por los blancos, desilusionados con la libertad e igualdad legales, o aterrorizados por el accionar criminal del Ku-Klux-Klan; la de millones de trabajadores explotados en las fábricas, empobrecidos, reprimidos por las fuerzas policiales; la pesadilla de millones de jóvenes abrumados por los valores y deberes que les imponen los mayores; la pesadilla de millones de mujeres confinadas en sus hogares y sometidas a los patriarcales designios de sus esposos; la pesadilla de millones de inmigrantes latinos indocumentados que trabajan en condiciones infrahumanas, por salarios indignos, viviendo con la espada de Damocles de la deportación pendiendo sobre sus trémulas cabezas.

 

Mas no todo está perdido. Cuando las víctimas de la pesadilla americana se rebelan, vuelven a tener un sueño esperanzador. No es ya el American dream burgués; no se trata esta vez de las ansias de riqueza y confort, fama o poder. Es un sueño de libertad, igualdad y fraternidad; un sueño de justicia y dignidad; un sueño de paz y cooperación. Este sueño no es inocuo: lleva en su germen la destrucción del mundo actual y la creación de uno nuevo. Su sola existencia hace del American dream de los opresores una auténtica pesadilla.

 



SEPTIEMBRE

4/9 ~ AMISTAD (1997, EE.UU., ficción, 152 min., dir.: Steven Spielberg)

 

El 2 julio de 1839 los esclavos a bordo de la goleta española La Amistad, con Joseph Cinqué a la cabeza, se amotinan y exigen ser llevados de regreso a su Africa natal. Pero el capitán, traicionándolos, dirige subrepticiamente el buque hacia el litoral norteamericano, donde es interceptado por la Armada de los Estados Unidos. Los infortunados rebeldes son trasladados a Connecticutt y puestos bajo prisión. Tendrá entonces lugar un juicio ampliamente publicitado durante el cual, a los inicuos cargos de amotinamiento y homicidio, y a los mezquinos reclamos de propiedad (por parte del capitán de la goleta, de la reina Isabel II de España, de los captores, etc.), se opone la noble exigencia de justicia y respeto por la dignidad humana que hacen los cautivos y los abolicionistas. La película está basada en un hecho real, en un suceso que marcó a fuego la historia del movimiento abolicionista en los Estados Unidos. Entre los actores se destacan Matthew McConaughey, Morgan Freeman y Anthony Hopkins. La banda de sonido fue compuesta por John Williams.

 

 

11/9 ~ PANDILLAS DE NUEVA YORK (2002, EE.UU., ficción, 166 min., dir.: Martin Scorsese)

 

Manhattan, 1846. Dos revoltosas pandillas, los Bowery Boys (nativos protestantes) y los Dead Rabbits (inmigrantes irlandeses de religión católica), se enfrentan por el control del distrito Five Points. Tras un feroz combate cuerpo a cuerpo, Bill el Carnicero (Daniel Day-Lewis), el sanguinario jefe de los Bowery Boys, ultima al Padre Vallon, líder de los Dead Rabbits, ante la presencia atónita de su pequeño hijo. Dieciséis años más tarde, Amsterdam Vallon (Leonardo DiCaprio) regresa a Five Points para cobrarse venganza; y con este objetivo en mente, no duda en sumarse a los Bowery Boys y ganarse la confianza de Bill el Carnicero, que no se percata de la identidad de su nuevo y cercano colaborador. Ambientada en la pujante y convulsionada Nueva York de principios de la década de 1860 —cuando la Revolución Industrial y el boom inmigratorio irlandés están en auge— la película retrata un submundo de pobreza, marginalidad y violencia como pocas veces lo ha hecho Hollywood. Las escenas finales de Gangs of New York se enmarcan en la Draft Week (julio de 1863), una serie de motines contra el enrolamiento forzoso en el Ejército de la Unión durante la Guerra de Secesión. El reparto incluye también a los actores Cameron Diaz, John Reilly, Jim Broadbent, Brendan Gleeson y Barbara Bouchet. La banda de sonido fue compuesta por Howard Shore.

 

 

18/9 ~ GERÓNIMO: UNA LEYENDA AMERICANA (1993, EE.UU., ficción, 115 min., dir.: Walter Hill)

 

Western que narra la heroica rebelión de los chiricahuas —la más aguerrida de las tribus apaches— y su mítico líder contra la opresión del hombre blanco en los territorios de Nuevo México y Arizona, al sudoeste de los Estados Unidos. El relato se inicia en 1876, año en que el ejército federal, por orden de Washington, confina en una reserva india al diezmado y ultrajado pueblo del cacique Gokhlayeh («Gerónimo»). Forzados a permanecer en un pequeño y magro trozo de tierra, impelidos a practicar la agricultura —actividad que les es extraña— en condiciones poco favorables —dada la aridez del suelo—, asisten impotentes a su empobrecimiento y a la extinción de su tradicional modo de vida basado en el nomadismo y la caza de búfalos. Pero no por mucho tiempo. La prédica de un chamán atizará las llamas de la rebelión, y Gerónimo no vacilará en ponerse al frente de ella. El film cuenta con un reparto de destacados actores, entre ellos Jason Patrick, Matt Damon, Robert Duvall y Gene Hackman.

 

 

25/9 ~ SACCO Y VANZETTI (1970, Italia, ficción, 115 min., dir.: Giuliano Montaldo)

 

Fidedigna reconstrucción del célebre caso judicial desarrollado en Boston, Massachussets, entre 1920 y 1927, y que desataría una avalancha de críticas, protestas y actos de solidaridad en el mundo entero. Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, dos humildes trabajadores de procedencia italiana, son acusados de un crimen que no cometieron poco después de caer bajo arresto en una redada policial contra los anarquistas. El juicio, repleto de irregularidades bochornosas, dejará al desnudo la naturaleza xenófoba y clasista del sistema judicial estadounidense, que —cediendo a las presiones del establishment— habría de sacrificar la verdad en aras de darle al movimiento obrero «un buen escarmiento» por sus inclinaciones revolucionarias. El film cuenta con el genial Gian Maria Volontè en el papel de Bartolomeo Vanzetti, y, en materia musical, con la destacada participación del compositor Ennio Morricone y de la cantautora Joan Baez.

 

 



OCTUBRE

2/10 ~ MANDERLAY (2005, Dinamarca, 139 min., dir.: Lars von Trier)

 

«Manderlay» es el nombre de una vieja plantación de algodón situada en algún remoto lugar de la sureña y racista Alabama, adonde llega por casualidad la joven Grace Margaret Mulligan en compañía de su mafioso padre y su comitiva de hampones. Para sorpresa e indignación de la protagonista, en Manderlay subsiste de facto la esclavitud, aberrante institución abolida por Lincoln hace más de setenta años —la historia transcurre en 1933. No obstante las reticencias del señor Mulligan, Grace decide quedarse por un tiempo en la plantación —junto a una parte del séquito de su padre— con el bienintencionado pero paternalista propósito de educar a los negros en el ejercicio de la libertad, haciendo caso omiso de las reveladoras palabras del viejo Wilhelm, quien —acostumbrado al yugo de la esclavitud— le dice a la joven benefactora: “En Manderlay, los esclavos comen a las siete, ¿a qué hora comen las personas libres?”. Un brechtiano film sobre aquella paradoja a la que Erich Fromm le dedicara uno de sus más lúcidos ensayos: el miedo a la libertad. Cabe destacar que el director es uno de los principales referentes de la escuela cinematográfica denominada “Grupo Dogma 95”.

9/10 ~ LAS UVAS DE LA IRA (1940, EE.UU., ficción, 129 min., dir.: John Ford)

 

Basada en la homónima novela (1939) de John Steinbeck, The Grapes of Wrath cuenta la historia de los Joad, una familia de granjeros oriunda del Medio Oeste que —sumida en la ruina por los efectos combinados de la Gran Depresión y el Dust Bowl (una serie de tormentas de polvo que provocaron una catástrofe agrícola sin precedentes en los años ’30)—, decide emigrar a la promisoria California para hacer realidad ese American dream que en su Oklahoma natal les está vedado. Sin embargo, pronto descubrirán que el destino de su largo y accidentado viaje no es el jardín del edén, sino una sociedad transida de desigualdades e injusticias, conflictos y coacciones. Un mundo habitado por jornaleros hambrientos, capitalistas rapaces, capataces despóticos, huelguistas combativos, policías violentos... El film fue un cachetazo para la industria de Hollywood, empeñada —como hoy— en ocultar al público la cruda realidad social con una catarata de productos pasatistas. En el reparto sobresalen figuras de la talla de Henry Fonda, Jane Darwell, John Carradine y Charley Grapewin.

 

 

16/10 ~ ABAJO EL TELÓN (1999, EE.UU., ficción, 133 min., dir.: Tim Robbins)

 

Nueva York, 1936, plena Depresión. El flagelo del desempleo y la pobreza se abate con dureza sobre los trabajadores. Los conflictos sociales se extienden y agudizan. Sin embargo, la cultura está en plena ebullición. Un joven y talentoso dramaturgo —nada menos que Orson Welles—, tras dirigir un inusitada versión de Macbeth hecha por negros, decide llevar a las tablas de Broadway un espectáculo de music-hall acerca de una huelga de obreros metalúrgicos. The craddle will rock —así se llama la obra— es financiada con los subsidios del Programa de Teatro Federal. Pero el establishment logra que el gobierno elimine dicho programa —se pensaba que era un foco de subversión—, y la obra debe ser cancelada poco antes de su estreno. Mas su perseverante director no habrá de quedarse con los brazos cruzados.... La película destaca por su extenso y cualificado reparto: Hank Azaria, Rubén Blades, Joan y John Cusack, Cary Elwes, Angus MacFayden, Bill Murray, Vanessa Redgrave, Susan Sarandon, John Turturro y Emily Watson, entre otros.

 

 

23/10 ~ LA SAL DE LA TIERRA (1954, EE.UU., ficción, 93 min., dir.: Herbert Biberman)

 

Año 1950. La voracidad de la Empire Zinc Company no conoce límites en el remoto pueblo de Bayard, Nuevo México: el trabajo en la mina es agotador, insalubre y peligroso; los salarios, muy bajos; las familias obreras sufren privaciones de toda índole; y los trabajadores de origen mexicano son injustamente discriminados. Un nuevo accidente laboral será la gota que rebalse el vaso, y los mineros se declararán en huelga por tiempo indeterminado. Pero la intransigencia patronal y la represión policial no son los únicos escollos en el camino hacia la victoria: las tensiones internas (anglos vs. latinos, varones vs. mujeres), pronto habrán de agudizarse. Salt of the Earth —todo un hito en la historia del cine social— es un canto a la lucha mancomunada de los oprimidos por la dignidad y la justicia. Su trama está basada en un hecho verídico —de hecho, fue rodado in situ poco después del conflicto, e incluyó en el reparto a varios de los mineros. En plena caza de brujas, su comprometido director —uno de los llamados Diez de Hollywood (grupo anti-macartista dentro de la industria cinematográfica estadounidense)— resistió con entereza y valor todo tipo de presiones y persecuciones por parte del FBI.

30/10 ~ PUNTO DE MIRA (2000, Gran Bretaña, ficción, 109 min., dir.: Karl Francis)

 

One of the Hollywood Ten —cuya exacta traducción al castellano sería Uno de los Diez de Hollywood— relata la historia del cineasta estadounidense Herbert J. Biberman, el mítico realizador del largometraje La Sal de la tierra (ver arriba la reseña). Ahondar en la vida y obra de este contestatario director de cine —uno de los grandes referentes del realismo social en el siglo XX— es ahondar en la historia del macartismo. Biberman fue una de las principales víctimas de la caza de brujas liderada por el ultra-conservador senador Joseph R. McCarthy durante los años ’50, en plena Guerra Fría. El macartismo desató una implacable e indiscriminada campaña de censura y persecusión contra los rojos, más concretamente, contra militantes e intelectuales de izquierda acusados de ser agentes infiltrados de la Unión Soviética. Esta campaña llegó inclusive hasta Hollywood, elaborándose listas negras con los nombres de actores, directores, guionistas, etc., sospechados de anti-americanismo. Algunos de éstos —los Diez de Hollywood, entre los cuales estaba Biberman— se rehusaron a someterse al interrogatorio judicial de rigor amparándose en la Primera Enmienda de la Constitución, por lo que fueron acusados de desacato y condenados a prisión. En el reparto se destacan, además de Jeff Goldblum en el rol protagónico, las actrices Angela Molina y Greta Scacchi.

 


NOVIEMBRE

 


NOVIEMBRE

 

6/11 ~ MALCOLM X (1992, EE.UU., ficción, 202 min., dir.: Spike Lee)

 

Extenso largometraje sobre la vida del legendario portavoz del Black Muslim movement («movimiento de los Musulmanes Negros»). El desenfreno y la delincuencia de los primeros años; la cárcel y el padecimiento de un racismo sin atenuantes; su conversión al islam y el despertar de la conciencia afroamericana; su intensa labor pastoral en el seno de la NOI (Nación del Islam) y su consagración pública como adalid del Black Power («Poder Negro»); los avatares de su vida privada; sus memorables discursos y apariciones televisivas; las críticas a Martin Luther King; la compleja relación con Elijah Muhammad y las desavenencias con la cúpula de la organización; el acoso de los servicios de inteligencia; el replanteo de ideas en la madurez, etc. Denzel Washington —que ya había interpretado a Malcolm X en el teatro— reasume el titánico desafío de interpretar a uno de los personajes más polémicos e influyentes del siglo XX.

 

 

13/11 ~ HAIR (1979, EE.UU., ficción, 121 min., dir.: Milos Forman)

 

La película está basada en el homónimo musical de James Rado y Gerome Ragni (letra), y Galt MacDermot (música), que se estrenó en Broadway allá por 1967 desatando una furibunda oposición de los sectores conservadores, escandalizados por su presunta «inmoralidad». Narra la historia de Claude (John Savage), un joven granjero oriundo del Medio Oeste que decide viajar a Nueva York para alistarse en el ejército e ir a luchar a la Guerra de Vietnam. Pero en pleno Central Park se topa con una comunidad de hippies liderada por Berger (Treat Williams). Allí conoce a Sheila (Beverly D’Angelo), de la que se enamora en el acto. Este encuentro habría de cambiar radicalmente sus ideas y modo de vida. La rebeldía, el rock, el amor libre, las drogas, la psicodelia, el movimiento pacifista del Flower Power... Un largometraje emblemático de la llamada contracultura hippie. La banda de sonido del film incluye clásicos como “Aquarius”, “The Flesh Failures (Let The Sunshine in)” y “Manchester England”.

 

 

20/11 ~ PAN Y ROSAS (2000, Gran Bretaña, ficción, 112 min., dir.: Ken Loach)

 

Maya (Pilar Padilla), una humilde mexicana, deja a su madre en Cuernavaca y emigra a los Estados Unidos en busca de empleo. Luego de varios avatares, se reencuentra en Los Angeles con su hermana Rosa (Elpidia Carrillo), que trabaja en una empresa de limpieza. Gracias a ella, Maya consigue empleo como camarera en un bar nocturno. La protagonista pronto descubre una multitud de inmigrantes indocumentados en su misma situación de precariedad, pobreza y marginalidad. Poco después las hermanas conocen a Sam (Adrien Brody), un activista gremial que les ayuda a tomar conciencia de su condición de chicanas explotadas y discriminadas. Desde ese momento, Maya y Rosa se abocan a la tarea de organizar sindicalmente a sus compañeras de trabajo. Pero la lucha emprendida por estas dos mujeres en pos de una mejora material y moral en sus vidas —aspiración que sintetizan en el perenne lema feminista de bread & roses («pan y rosas»)— pondrá en peligro no sólo su continuidad laboral sino su permanencia misma en los Estados Unidos.

CRISIS Y REBELIÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS

 

CICLO DE CINE-DEBATE

 

(PROYECCION AMPLIFICADA)

 

 

SEPTIEMBRE / OCTUBRE / NOVIEMBRE DE 2007

TODOS LOS MARTES DESDE LAS 20:30 HS.

 

ASOCIACIÓN ECUMÉNICA DE CUYO

SAN LORENZO 478 ~ CIUDAD DE MENDOZA

 

ENTRADA GRATUITA ~ SALIDA A LA GORRA

 

Lo que veo no es un sueño americano,

sino una pesadilla americana.

Malcolm X

 

Aquí era «hacer la América»; en Estados Unidos, realizar el American dream, el sueño americano. Pero la idea era la misma: dejar atrás un Viejo Continente azotado por la miseria, el hambre, la guerra, el despotismo, la intolerancia... Atravesar el Atlántico en un interminable viaje lleno de peripecias y privaciones. Radicarse en el Nuevo Mundo, «la tierra de las oportunidades». Hallar sin demora techo y empleo en cualquier parte. Trabajar duro en fábricas o campos ajenos. Ahorrar con sacrificio, durante años, una suma de dinero. Prosperar, tener un negocio propio; convertirse en patrón, primero de uno mismo, después de otros; enriquecerse. Ascender en la escala social y en el standard de vida; comprar una casa, un automóvil, electrodomésticos; tener, en una palabra, confort. Y tal vez —¿por qué no?— llegar a millonario, hacerse famoso... El American dream era el sueño del self-made man, del hombre que se hace a sí mismo, en base al esfuerzo propio, sin duda; pero también, a costa de los demás, de los loosers, de los «perdedores». Es el individualismo a ultranza, el egoísmo brutal, el abrirse camino a codazos y empellones en esa jungla de la competencia salvaje que es el capitalismo.

 

Pero el sueño americano tuvo como contrapartida necesaria, inexorable, una pesadilla americana: la pesadilla de los millones de inmigrantes frustrados en sus esperanzas de progreso personal o deportados a su países de origen por rebelarse contra su cruel destino; la pesadilla de millones de indígenas masacrados, desposeídos, confinados en reservas y aculturados; la pesadilla de millones de negros oprimidos por la esclavitud, segregados por los blancos, desilusionados con la libertad e igualdad legales, o aterrorizados por el accionar criminal del Ku-Klux-Klan; la de millones de trabajadores explotados en las fábricas, empobrecidos, reprimidos por las fuerzas policiales; la pesadilla de millones de jóvenes abrumados por los valores y deberes que les imponen los mayores; la pesadilla de millones de mujeres confinadas en sus hogares y sometidas a los patriarcales designios de sus esposos; la pesadilla de millones de inmigrantes latinos indocumentados que trabajan en condiciones infrahumanas, por salarios indignos, viviendo con la espada de Damocles de la deportación pendiendo sobre sus trémulas cabezas.

 

Mas no todo está perdido. Cuando las víctimas de la pesadilla americana se rebelan, vuelven a tener un sueño esperanzador. No es ya el American dream burgués; no se trata esta vez de las ansias de riqueza y confort, fama o poder. Es un sueño de libertad, igualdad y fraternidad; un sueño de justicia y dignidad; un sueño de paz y cooperación. Este sueño no es inocuo: lleva en su germen la destrucción del mundo actual y la creación de uno nuevo. Su sola existencia hace del American dream de los opresores una auténtica pesadilla.

 



SEPTIEMBRE

4/9 ~ AMISTAD (1997, EE.UU., ficción, 152 min., dir.: Steven Spielberg)

 

El 2 julio de 1839 los esclavos a bordo de la goleta española La Amistad, con Joseph Cinqué a la cabeza, se amotinan y exigen ser llevados de regreso a su Africa natal. Pero el capitán, traicionándolos, dirige subrepticiamente el buque hacia el litoral norteamericano, donde es interceptado por la Armada de los Estados Unidos. Los infortunados rebeldes son trasladados a Connecticutt y puestos bajo prisión. Tendrá entonces lugar un juicio ampliamente publicitado durante el cual, a los inicuos cargos de amotinamiento y homicidio, y a los mezquinos reclamos de propiedad (por parte del capitán de la goleta, de la reina Isabel II de España, de los captores, etc.), se opone la noble exigencia de justicia y respeto por la dignidad humana que hacen los cautivos y los abolicionistas. La película está basada en un hecho real, en un suceso que marcó a fuego la historia del movimiento abolicionista en los Estados Unidos. Entre los actores se destacan Matthew McConaughey, Morgan Freeman y Anthony Hopkins. La banda de sonido fue compuesta por John Williams.

 

 

11/9 ~ PANDILLAS DE NUEVA YORK (2002, EE.UU., ficción, 166 min., dir.: Martin Scorsese)

 

Manhattan, 1846. Dos revoltosas pandillas, los Bowery Boys (nativos protestantes) y los Dead Rabbits (inmigrantes irlandeses de religión católica), se enfrentan por el control del distrito Five Points. Tras un feroz combate cuerpo a cuerpo, Bill el Carnicero (Daniel Day-Lewis), el sanguinario jefe de los Bowery Boys, ultima al Padre Vallon, líder de los Dead Rabbits, ante la presencia atónita de su pequeño hijo. Dieciséis años más tarde, Amsterdam Vallon (Leonardo DiCaprio) regresa a Five Points para cobrarse venganza; y con este objetivo en mente, no duda en sumarse a los Bowery Boys y ganarse la confianza de Bill el Carnicero, que no se percata de la identidad de su nuevo y cercano colaborador. Ambientada en la pujante y convulsionada Nueva York de principios de la década de 1860 —cuando la Revolución Industrial y el boom inmigratorio irlandés están en auge— la película retrata un submundo de pobreza, marginalidad y violencia como pocas veces lo ha hecho Hollywood. Las escenas finales de Gangs of New York se enmarcan en la Draft Week (julio de 1863), una serie de motines contra el enrolamiento forzoso en el Ejército de la Unión durante la Guerra de Secesión. El reparto incluye también a los actores Cameron Diaz, John Reilly, Jim Broadbent, Brendan Gleeson y Barbara Bouchet. La banda de sonido fue compuesta por Howard Shore.

 

 

18/9 ~ GERÓNIMO: UNA LEYENDA AMERICANA (1993, EE.UU., ficción, 115 min., dir.: Walter Hill)

 

Western que narra la heroica rebelión de los chiricahuas —la más aguerrida de las tribus apaches— y su mítico líder contra la opresión del hombre blanco en los territorios de Nuevo México y Arizona, al sudoeste de los Estados Unidos. El relato se inicia en 1876, año en que el ejército federal, por orden de Washington, confina en una reserva india al diezmado y ultrajado pueblo del cacique Gokhlayeh («Gerónimo»). Forzados a permanecer en un pequeño y magro trozo de tierra, impelidos a practicar la agricultura —actividad que les es extraña— en condiciones poco favorables —dada la aridez del suelo—, asisten impotentes a su empobrecimiento y a la extinción de su tradicional modo de vida basado en el nomadismo y la caza de búfalos. Pero no por mucho tiempo. La prédica de un chamán atizará las llamas de la rebelión, y Gerónimo no vacilará en ponerse al frente de ella. El film cuenta con un reparto de destacados actores, entre ellos Jason Patrick, Matt Damon, Robert Duvall y Gene Hackman.

 

 

25/9 ~ SACCO Y VANZETTI (1970, Italia, ficción, 115 min., dir.: Giuliano Montaldo)

 

Fidedigna reconstrucción del célebre caso judicial desarrollado en Boston, Massachussets, entre 1920 y 1927, y que desataría una avalancha de críticas, protestas y actos de solidaridad en el mundo entero. Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, dos humildes trabajadores de procedencia italiana, son acusados de un crimen que no cometieron poco después de caer bajo arresto en una redada policial contra los anarquistas. El juicio, repleto de irregularidades bochornosas, dejará al desnudo la naturaleza xenófoba y clasista del sistema judicial estadounidense, que —cediendo a las presiones del establishment— habría de sacrificar la verdad en aras de darle al movimiento obrero «un buen escarmiento» por sus inclinaciones revolucionarias. El film cuenta con el genial Gian Maria Volontè en el papel de Bartolomeo Vanzetti, y, en materia musical, con la destacada participación del compositor Ennio Morricone y de la cantautora Joan Baez.

 

 



OCTUBRE

2/10 ~ MANDERLAY (2005, Dinamarca, 139 min., dir.: Lars von Trier)

 

«Manderlay» es el nombre de una vieja plantación de algodón situada en algún remoto lugar de la sureña y racista Alabama, adonde llega por casualidad la joven Grace Margaret Mulligan en compañía de su mafioso padre y su comitiva de hampones. Para sorpresa e indignación de la protagonista, en Manderlay subsiste de facto la esclavitud, aberrante institución abolida por Lincoln hace más de setenta años —la historia transcurre en 1933. No obstante las reticencias del señor Mulligan, Grace decide quedarse por un tiempo en la plantación —junto a una parte del séquito de su padre— con el bienintencionado pero paternalista propósito de educar a los negros en el ejercicio de la libertad, haciendo caso omiso de las reveladoras palabras del viejo Wilhelm, quien —acostumbrado al yugo de la esclavitud— le dice a la joven benefactora: “En Manderlay, los esclavos comen a las siete, ¿a qué hora comen las personas libres?”. Un brechtiano film sobre aquella paradoja a la que Erich Fromm le dedicara uno de sus más lúcidos ensayos: el miedo a la libertad. Cabe destacar que el director es uno de los principales referentes de la escuela cinematográfica denominada “Grupo Dogma 95”.

9/10 ~ LAS UVAS DE LA IRA (1940, EE.UU., ficción, 129 min., dir.: John Ford)

 

Basada en la homónima novela (1939) de John Steinbeck, The Grapes of Wrath cuenta la historia de los Joad, una familia de granjeros oriunda del Medio Oeste que —sumida en la ruina por los efectos combinados de la Gran Depresión y el Dust Bowl (una serie de tormentas de polvo que provocaron una catástrofe agrícola sin precedentes en los años ’30)—, decide emigrar a la promisoria California para hacer realidad ese American dream que en su Oklahoma natal les está vedado. Sin embargo, pronto descubrirán que el destino de su largo y accidentado viaje no es el jardín del edén, sino una sociedad transida de desigualdades e injusticias, conflictos y coacciones. Un mundo habitado por jornaleros hambrientos, capitalistas rapaces, capataces despóticos, huelguistas combativos, policías violentos... El film fue un cachetazo para la industria de Hollywood, empeñada —como hoy— en ocultar al público la cruda realidad social con una catarata de productos pasatistas. En el reparto sobresalen figuras de la talla de Henry Fonda, Jane Darwell, John Carradine y Charley Grapewin.

 

 

16/10 ~ ABAJO EL TELÓN (1999, EE.UU., ficción, 133 min., dir.: Tim Robbins)

 

Nueva York, 1936, plena Depresión. El flagelo del desempleo y la pobreza se abate con dureza sobre los trabajadores. Los conflictos sociales se extienden y agudizan. Sin embargo, la cultura está en plena ebullición. Un joven y talentoso dramaturgo —nada menos que Orson Welles—, tras dirigir un inusitada versión de Macbeth hecha por negros, decide llevar a las tablas de Broadway un espectáculo de music-hall acerca de una huelga de obreros metalúrgicos. The craddle will rock —así se llama la obra— es financiada con los subsidios del Programa de Teatro Federal. Pero el establishment logra que el gobierno elimine dicho programa —se pensaba que era un foco de subversión—, y la obra debe ser cancelada poco antes de su estreno. Mas su perseverante director no habrá de quedarse con los brazos cruzados.... La película destaca por su extenso y cualificado reparto: Hank Azaria, Rubén Blades, Joan y John Cusack, Cary Elwes, Angus MacFayden, Bill Murray, Vanessa Redgrave, Susan Sarandon, John Turturro y Emily Watson, entre otros.

 

 

23/10 ~ LA SAL DE LA TIERRA (1954, EE.UU., ficción, 93 min., dir.: Herbert Biberman)

 

Año 1950. La voracidad de la Empire Zinc Company no conoce límites en el remoto pueblo de Bayard, Nuevo México: el trabajo en la mina es agotador, insalubre y peligroso; los salarios, muy bajos; las familias obreras sufren privaciones de toda índole; y los trabajadores de origen mexicano son injustamente discriminados. Un nuevo accidente laboral será la gota que rebalse el vaso, y los mineros se declararán en huelga por tiempo indeterminado. Pero la intransigencia patronal y la represión policial no son los únicos escollos en el camino hacia la victoria: las tensiones internas (anglos vs. latinos, varones vs. mujeres), pronto habrán de agudizarse. Salt of the Earth —todo un hito en la historia del cine social— es un canto a la lucha mancomunada de los oprimidos por la dignidad y la justicia. Su trama está basada en un hecho verídico —de hecho, fue rodado in situ poco después del conflicto, e incluyó en el reparto a varios de los mineros. En plena caza de brujas, su comprometido director —uno de los llamados Diez de Hollywood (grupo anti-macartista dentro de la industria cinematográfica estadounidense)— resistió con entereza y valor todo tipo de presiones y persecuciones por parte del FBI.

30/10 ~ PUNTO DE MIRA (2000, Gran Bretaña, ficción, 109 min., dir.: Karl Francis)

 

One of the Hollywood Ten —cuya exacta traducción al castellano sería Uno de los Diez de Hollywood— relata la historia del cineasta estadounidense Herbert J. Biberman, el mítico realizador del largometraje La Sal de la tierra (ver arriba la reseña). Ahondar en la vida y obra de este contestatario director de cine —uno de los grandes referentes del realismo social en el siglo XX— es ahondar en la historia del macartismo. Biberman fue una de las principales víctimas de la caza de brujas liderada por el ultra-conservador senador Joseph R. McCarthy durante los años ’50, en plena Guerra Fría. El macartismo desató una implacable e indiscriminada campaña de censura y persecusión contra los rojos, más concretamente, contra militantes e intelectuales de izquierda acusados de ser agentes infiltrados de la Unión Soviética. Esta campaña llegó inclusive hasta Hollywood, elaborándose listas negras con los nombres de actores, directores, guionistas, etc., sospechados de anti-americanismo. Algunos de éstos —los Diez de Hollywood, entre los cuales estaba Biberman— se rehusaron a someterse al interrogatorio judicial de rigor amparándose en la Primera Enmienda de la Constitución, por lo que fueron acusados de desacato y condenados a prisión. En el reparto se destacan, además de Jeff Goldblum en el rol protagónico, las actrices Angela Molina y Greta Scacchi.

 


NOVIEMBRE

 


NOVIEMBRE

 

6/11 ~ MALCOLM X (1992, EE.UU., ficción, 202 min., dir.: Spike Lee)

 

Extenso largometraje sobre la vida del legendario portavoz del Black Muslim movement («movimiento de los Musulmanes Negros»). El desenfreno y la delincuencia de los primeros años; la cárcel y el padecimiento de un racismo sin atenuantes; su conversión al islam y el despertar de la conciencia afroamericana; su intensa labor pastoral en el seno de la NOI (Nación del Islam) y su consagración pública como adalid del Black Power («Poder Negro»); los avatares de su vida privada; sus memorables discursos y apariciones televisivas; las críticas a Martin Luther King; la compleja relación con Elijah Muhammad y las desavenencias con la cúpula de la organización; el acoso de los servicios de inteligencia; el replanteo de ideas en la madurez, etc. Denzel Washington —que ya había interpretado a Malcolm X en el teatro— reasume el titánico desafío de interpretar a uno de los personajes más polémicos e influyentes del siglo XX.

 

 

13/11 ~ HAIR (1979, EE.UU., ficción, 121 min., dir.: Milos Forman)

 

La película está basada en el homónimo musical de James Rado y Gerome Ragni (letra), y Galt MacDermot (música), que se estrenó en Broadway allá por 1967 desatando una furibunda oposición de los sectores conservadores, escandalizados por su presunta «inmoralidad». Narra la historia de Claude (John Savage), un joven granjero oriundo del Medio Oeste que decide viajar a Nueva York para alistarse en el ejército e ir a luchar a la Guerra de Vietnam. Pero en pleno Central Park se topa con una comunidad de hippies liderada por Berger (Treat Williams). Allí conoce a Sheila (Beverly D’Angelo), de la que se enamora en el acto. Este encuentro habría de cambiar radicalmente sus ideas y modo de vida. La rebeldía, el rock, el amor libre, las drogas, la psicodelia, el movimiento pacifista del Flower Power... Un largometraje emblemático de la llamada contracultura hippie. La banda de sonido del film incluye clásicos como “Aquarius”, “The Flesh Failures (Let The Sunshine in)” y “Manchester England”.

 

 

20/11 ~ PAN Y ROSAS (2000, Gran Bretaña, ficción, 112 min., dir.: Ken Loach)

 

Maya (Pilar Padilla), una humilde mexicana, deja a su madre en Cuernavaca y emigra a los Estados Unidos en busca de empleo. Luego de varios avatares, se reencuentra en Los Angeles con su hermana Rosa (Elpidia Carrillo), que trabaja en una empresa de limpieza. Gracias a ella, Maya consigue empleo como camarera en un bar nocturno. La protagonista pronto descubre una multitud de inmigrantes indocumentados en su misma situación de precariedad, pobreza y marginalidad. Poco después las hermanas conocen a Sam (Adrien Brody), un activista gremial que les ayuda a tomar conciencia de su condición de chicanas explotadas y discriminadas. Desde ese momento, Maya y Rosa se abocan a la tarea de organizar sindicalmente a sus compañeras de trabajo. Pero la lucha emprendida por estas dos mujeres en pos de una mejora material y moral en sus vidas —aspiración que sintetizan en el perenne lema feminista de bread & roses («pan y rosas»)— pondrá en peligro no sólo su continuidad laboral sino su permanencia misma en los Estados Unidos.

Por lobitogabriel - 1 de Septiembre, 2007, 9:10, Categoría: agenda isla negra
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michel balivo

Juegos de palabras         

    (¿Seguiremos jugando a cuan diferentes podemos ser?)

Estoy contemplando el mar en la playa Guacuco, en Margarita, una isla del Caribe venezolano, mientras la espuma de las olas juguetea entre mis pies y las ardientes, apasionadas caricias del sol enrojecen mis hombros. A la distancia hasta donde alcanzan mis sentidos veo una superficie de diferentes tonalidades de celestes, azules y blancos que se supone son agua y aire aunque no se muy bien donde se encuentran, cuando y como se tocan.

Si miro hacia atrás la superficie se convierte en matices de verdes y marrones, veo palmeras y montañas hasta donde la vista alcanza. Sin embargo, nuestro pensamiento y las extensiones de nuestros sentidos que hemos creado cual apéndices o herramientas que los amplían, nos dicen que en el micromundo todo, incluyéndonos, son juegos de infinitesimales electrones.

Mientras que en el macromundo somos una esfera de fuego que navega por un ilimitado universo, un pedacito de sol cuya superficie  los vientos cósmicos han ido enfriando muy lentamente configurando una delgada capa  habitable o biosfera, cuya temperatura aumenta hacia el centro del planeta hasta convertirse en magma, fuego líquido como lo evidencian las erupciones volcánicas.

Que una vez más se enfrían y solidifican lentamente al contacto con aguas y vientos hasta convertirse en sólida roca. Que sin embargo no son sino vibrantes electrones que no conocen de descanso o inmovilidad. Aunque estos parezcan inútiles juegos de palabras sin aplicación práctica haríamos bien en recordar que no tenemos idea de que cosa sea la fuerza que genera y sostiene nuestras vidas. Y no por ello dejamos de estar vivos.

¿Creen uds. que haya una condición más importante que la de estar vivos? Pues bien, desconocemos esa condición sin equanon para que  todo lo demás sea posible. Y sin embargo no se ha paralizado nuestra historia por ello. La ley de gravedad no comenzó a operar ni las manzanas a caer cuando Newton cayó en cuenta de ello.

Lo mismo sucede con las energías que hoy nos comunican y mueven nuestra civilización, no las vemos, y sin embargo las hemos concebido, hemos diseñado instrumentos para encontrar eso invisible que concebimos, hemos aprendido a operarlo y ponerlo a nuestro servicio.  

Tampoco deberíamos olvidar que todo eso sucede dentro de una determinada condición y delgada biosfera que en cualquier momento puede alterar su delicado e inestable equilibrio. De hecho hoy el clima se ha alterado y los fenómenos elementales se han intensificado. La tecnología y   la sociedad humana tampoco escapan a tales transformaciones estructurales.

Todos esos espacios y sustancias desconocidas a la base misma de la vida y todas esas condiciones inestables que alteran nuestras vidas dan para muchos juegos de palabras de esas que parecen imprácticas. Por ejemplo el presidente Chávez sale de gira por Argentina, Uruguay, Ecuador y Bolivia a implementar los TSE, (Tratados de seguridad energética).

Que incluyen todo lo relacionado con generación, almacenamiento y ahorro de energía, petróleo, gas, electricidad, petroquímica, abonos, plásticos, etc. En un momento en que tales reservas se encuentran ya en situación crítica mientras el consumo aumenta geométrica y aceleradamente desestructurando las economías y formas de vida de los pueblos.

Desde el norte vienen propuestas de sustituir esa creciente dependencia del petróleo y sus derivados que en definitiva representan y son toda nuestra presente economía y forma de vida, sin la cual todo se paralizaría, por la producción de alcohol a base de maíz por ejemplo. Los primeros estudios ya demuestran que es una propuesta totalmente inviable.

No solo porque los bosques y selvas que se arrasan para dicha siembra absorben, procesan mucha mayor cantidad de anhídrido carbónico que la que el alcohol o combustible biológico evitará que se lance a la atmósfera aumentando el efecto invernadero de calentamiento.

Sino porque la menor cantidad de tierras disponibles para la siembra de alimento, dado que rinden menos dividendos, afectará crecientemente el ya elevado nivel de dificultad para satisfacer las necesidades de las clases de menores recursos, elevando el hambre, la enfermedad y la muerte.

Esas son las respuestas de un automatismo inhumano. Que las empresas que dan mayores ganancias y contaminan más el ambiente, como la fabricación de vehículos,  sigan creciendo, aunque eso cueste el sufrimiento creciente de la especie y su hábitat conduciéndola un paso más hacia el abismo de la barbarie, de la inhumanidad, del sinsentido.

No es tan difícil darse cuenta que si de ese combustible fósil depende toda la civilización conocida y sus reservas llegan a su fin, la pretensión del tercer mundo y los países emergentes de desarrollarse, de intercambiar tecnología por materias primas, de industrializarse y dejar de ser países bananeros que exportan para mantener el bienestar del centro civilizador, ha de ser controlada a como de lugar. Por otra parte, también los estados de los países desarrollados reducen cada vez más sus funciones sociales a favor de las corporaciones privadas.

¿Creen uds. entonces que haya tema más urgente e importante a tratar? ¿Creen que debiéramos dejarlo al azar de las leyes del mercado? Pues los que invadieron Irak y Afganistán, amenazan ahora a Irán y le echan nuevamente leña al fuego de la guerra fría con Rusia y China, no parecen pensar que haya que esperar a que los acontecimientos sucedan.

Por eso gritan a los cuatro vientos su derecho a declarar guerras preventivas y utilizan como excusa entre tantas otras, un venezolano residente en EEUU que fue detenido en Buenos Aires tres días antes de la llegada del presidente Chávez con un maletín que contenía 800.000 dólares no declarados.  Dicen, sin aportar pruebas de ningún tipo, que es integrante del gabinete presidencial venezolano y que no está claro con que fines llevaba ese dinero.

Como bombarderos que dejan caer su letal cargamento de muerte sobre los puntos vitales elegidos, los medios de comunicación hacen circular la noticia  que recorre el mundo en instantes. Y allí entran los premeditados y a veces no tan inútiles juegos asociativos de palabras. Venezolano, lavado de dólares no declarados, drogas, armas, guerrillas, terrorismo.

Eje del mal, enemigos desestabilizadores de la democracia continental,   guerra preventiva. Miedo, sicosis colectiva, despertar y afloración de los siempre latentes fantasmas del temor en las zonas oscuras de la conciencia que cual inseparable sombra la acompañan en su devenir hacia un incierto futuro. Satanización y rechazo de la propuesta venezolana en un momento crítico políticamente por la cercanía de elecciones presidenciales argentinas.

Manipulación de las energías invisibles, en este caso sicológicas, concepción de los mecanismos o instintos que nos movilizan. Desarrollo de herramientas y aparatos para encontrar partiendo de la base corporal lo que concebimos. Y entonces gracias a los medios de comunicación desarrollados, operar, influir sobre los tropismos sicológicos direccionándolos según nuestros intereses predominantes, poniéndolos a nuestro servicio.

No podemos olvidar que gracias a la acumulación de experiencia colectiva, generación tras generación, desarrollamos nuestro actual conocimiento. Ese que nos permite concebir, encontrar y traer a ser en el mundo de nuestros sentidos,   energías invisibles e inexistentes para ellos. Por lo cual vivimos en un mundo de energías invisibles, intangibles, que no por  desconocerlas y descreerlas dejan de mover y transformar nuestro mundo, incluyéndonos.

Es lo mismo que decir que gracias al desarrollo de nuestros cuerpos en relación con su entorno, a su capacidad de respuestas adaptativas, superadoras del dolor, transformadoras de limitaciones en gratificante placer, hemos ido cayendo en cuenta de nuestra mente, de la actividad creativa de nuestra conciencia que se abre paso no solo frente a las limitaciones  naturales, lo que nos muestran nuestros sentidos, lo que genera dolor movilizando acción.

Sino también de nuestras propias concepciones organizadoras del paisaje en que vivimos, de los modelos con que concebimos y organizamos nuestra sociedad, es decir de las ideas-fuerza con que damos dirección lineal en el tiempo a nuestro colectivo accionar. Modelos que pueden liberarnos, pero también desviarse generando mayor sufrimiento, devolviéndonos hacia lo natural pero esta vez a través de lo intencional.

¿Creen uds. que en algún otro momento de nuestra historia una tercera parte de la humanidad viviera en el inestable y estertóreo abismo del hambre, la esclavitud, la enfermedad y la muerte, esta vez en medio de todos los conocimientos y tecnologías necesarios para extirparlos definitivamente del paisaje humano?

Ese es el necesariamente incierto futuro o devenir de nuestra historia, si es que hemos de ser capaces de elegir entre opciones que superen nuestras experiencias anteriores y nos proyecten a nuevos e ilimitados futuros aún por concebir, imaginar para traerlos a ser,   para hacerlos experimentables, perceptibles, vivibles.

No podemos entonces dejar de reconocer que Argentina eligió una dirección regresiva, involutiva, deshumanizante en que todos los bienes y servicios se privatizaron poniéndolos en manos de intereses de corporaciones internacionales, que en nada se preocupaban ni eran responsables del bienestar humano y su hábitat.

Por concentración de capitales golondrinas que no se reinvertían en industria, trabajo, bienestar social, que no refluían hacia su fuente de energía y generación, hacia la base de la pirámide social, llegó a un punto de posible colapso de su forma nacional de vida.

Allí estuvo presente y disponible Venezuela para hacerles accesibles sin condiciones de sometimiento de su soberanía ni demoras, el combustible y la emisión de bonos necesarios para amortiguar la dirección deshumanizante que pretendía imponerle el FMI y el BM. Argentina por su parte reconoció y agradeció el solidario, oportuno e inesperado gesto dentro de la dirección deshumanizante llamada paradójicamente globalización de la economía.

Retribuyó con ganadería, implementos agrícolas y sanitarios, transfirió tecnología y profesionales capacitados en todas esas áreas. Además se plegó al Gasoducto del Sur, al Banco del Sur, a Telesur, a Opegasur que propone una OPEP del gas.

Lo cual no es sino la lógica consecuencia de esos primeros pasos humanizantes que abren nuevas alternativas para contrarrestar el tropismo globalizante que nos conduce al abismo de la barbarie, de retorno a las limitaciones naturales y el dolor, pero esta vez de la mano del conocimiento y la intencionalidad humana que debiera liberarnos de esas cadenas.

De ese modo cuando hablamos del Alba propuesto por Venezuela y resistido a como de lugar por el viejo tropismo imperialista, haremos bien en comprender que no hablamos sino de la complementación de especificidades estructurales naturales y sicológicas.

Como son las respuestas económicas y   culturales dadas por la humana conciencia a las exigencias de diferentes geografías y climas, densidades poblacionales, ubicaciones geopolíticas. Tales  como la caribeña venezolana tropical y la atlántica argentina templada, a las que sumamos las particulares circunstancias históricas de su desarrollo, las interacciones durante quinientos años con la cultura europea  y estadounidense por ejemplo.

Esas especificidades históricas naturales y sicológicas no elegidas de sus desarrollos, ahora se enfrentan a una nueva condición global, un nuevo escenario de diferentes posibilidades, limitaciones, exigencias. En el cual pueden reconocerse complementarias y actuando como tal elegir una nueva dirección que les permita crecer juntas superando las limitaciones.

O pueden elegir afirmar el viejo tropismo diferenciador, separatista, autoafirmador de identidades nacionales, raciales, religiosas, sectarias, corriendo todas juntas como ganado en estampida hacia el despeñadero, en una competencia que solo acelerará su camino al abismo. Completan este escenario de fuerzas intangibles e inciertos futuros el terremoto que sacudió Perú y el huracán Dean que asoló México, causando cientos de muertos y cientos de miles de damnificados. Paradójicamente son países que han roto y reestablecido recientemente relaciones diplomáticas con Venezuela, todo ello dentro de un escenario y resultados electorales muy inciertos, dudosos.

Sin hacer discriminaciones por ello, de inmediato Venezuela envía aviones de insumos y personal especializado para solidarizarse con hechos y no discursos con las necesidades de los pueblos, de los de menores recursos totalmente desprotegidos ante tales catástrofes naturales avisadas. Y haciéndonos recordar a lo sucedido cuando el huracán Katrina, se repite la absoluta ineficiencia, desinterés, indolencia y falta de prevención de los gobiernos.

Pero no les resulta suficiente con ello, además descalifican y calumnian la humanitaria y oportuna ayuda de Venezuela. Si a ello le sumamos que tras la gira sudamericana del presidente Chávez y la firma de los TSE llegó directo a la Tercera Cumbre de Petrocaribe, que no es sino otro nombre para los TSE y el Alba, donde participan, se benefician otros 14 países.

Si tomamos en cuenta que simultáneamente la burbuja económica virtual de la macroeconomía amenaza pincharse, desinflarse y desmoronarse, exigiendo que los bancos centrales de EEUU, Europa, Japón, Canadá y Suiza inyecten cientos de miles de millones para evitar el colapso por falta de liquidez, contrariando su política antiinflacionaria.

Sabiendo que a fin de cuenta solo inyectan papeles y valores virtuales que no podrán sustituir la falta de reinversión y productividad generada por los capitales golondrinas que solo buscan su ganancia. Nos resulta evidente entonces que esos solo son paños tibios que postergan situacionalmente el desmoronamiento de todo un sistema inhumano montado sobre una base inexistente, una representación que ha abandonado y perdido su respaldo sustancial.

Decimos que el dinero solo es una representación de bienes concebido para facilitar su intercambio;  representación y bienes que no tienen otra finalidad que facilitar la satisfacción de las humanas necesidades, pero en lugar de ello se acumularon convirtiéndose en un objetivo en si mismo.

Ese es un trágico error posibilitado por el conocimiento abstracto, que puede servir y liberar al ser humano que lo concibe proyectándolo más allá de las limitaciones dolorosas de su entorno natural. Como puede convertirlo en esclavo de sus propias creencias y hábitos que lo sugestionan y toman su conciencia, volviéndola pasiva y dependiente de sus propias concepciones convertidas en inamovible realidad. Atrapado en la cual se niega a si mismo como creador, como superador del dolor y el sufrimiento, condición común a toda la especie.

En lo profundo, silencioso y desconocido somos entonces un océano de invisibles electrones. Es desde esas ilimitadas e indiferenciadas informidades y en respuesta a los estímulos del entorno natural e histórico social que damos forma a nuevas miradas que pasan a enriquecer el paisaje perceptual. Miradas creadoras que ponen en evidencia la actividad de la conciencia dejando en claro que no es la resultante o reflejo pasivo de las circunstancias.

Miradas en las que luego quedamos atrapados por hábito y repetición obsesiva de enfatizar lo que nos diferencia y separa, en lugar de reconocer nuevas miradas posibilitadoras de direcciones de acción en las que se trascienden y unifican aquellas diferencias hijas de las limitaciones del pasado.

Tras este paseo por los acontecimientos globales se bosqueja entonces rudimentariamente ante nuestras miradas un paisaje estructural e interdependiente, que no hace sino resaltar un tropismo creciente de deshumanización.

En el que el conocimiento acumulado por los pueblos en lugar de retornar sobre ellos beneficiándolos y cerrando así un ciclo evolutivo agotado para abrir uno nuevo, se convierte en   herramienta que nos retrotrae a la esclavitud de las experiencias dolorosas que nuestra intención a través de  nuestros cuerpos le impone a la conciencia.

El desorden implícito de cualquier sistema cerrado que evoluciona mecánicamente, desborda sus instituciones y lo hace inmanejable para sus elementos. Allí ocurre la paradoja de que al intentar imponer orden,